Home CINE “Spider-Man No Way Home”: El arte de crecer mientras caes desde lo...

“Spider-Man No Way Home”: El arte de crecer mientras caes desde lo más alto

0

“Hijo mío, hoy cumples siete años. Ya eres un hombre. Entierra tu primer juguete y el retrato de tu madre”.

-El Topo (1970). Alejandro Jodorowsky.

Por: Escudo de Roble

Cuando el estreno de un filme de superhéroes es muy esperado por la audiencia, se vuelve a relevar en redes sociales o por algún medio los comentarios que hizo Martín Scorsese el 2019 contra el “cine de superhéroes”.

“No las veo. Lo he intentado, pero eso no es cine”, afirmó Scorsesse sobre este género, y además las definió como un “parque de diversiones”. En diciembre, Tom Holland trajo a colación de nuevo aquellos dichos en el marco del estreno de “Spider-Man No Way Home” y contestó a el director diciendo: “Puedes preguntarle a (Martin) Scorsese ‘¿Te gustaría hacer una película de Marvel?’ Pero él no sabe cómo es porque nunca ha hecho una”.

La polémica que hay detrás de esto, en el fondo es más sencilla de lo que resuena en los medios. Scorsese simplemente hizo el comentario de alguien que habita el cine de una forma en que solo los grandes directores y realizadores sienten el séptimo arte. Basta con revisar el documental “Un viaje personal a través del cine americano con Martin Scorsese” y darse cuenta que el consagrado director es un maestro Yoda del séptimo arte. Sus dichos no los hace por ser un viejo amargo, sino porque es alguien que está conectado con “la fuerza” en el cine.  

Lo simpático, y más bien sincrónico de todo esto, es que para una generación de fanáticos de estos filmes, Scorsese, por sus comentarios, se terminó por transformar en algo como un villano de cómic. Y cuando hablo de villano, me refiero a la agudeza, sofisticación, inteligencia y poder que tienen los grandes antagonistas del cómic, en desmedro del héroe que enfrentan.

Tal vez, lo que Tom Holland necesita, es ese careo necesario con Scorsese, como cuando el héroe mira a los ojos al villano. Siempre es un momento incómodo para el héroe, porque dramáticamente es el gran momento del villano, ya que este le revela algo intrínseco de su aparente perfección moral al paladín. “Tu me complementas”, le reveló el Joker a Batman en The Dark Knight, en tanto, Darth Vader a Luke le dijo “Yo soy tu padre”. ¿Qué le diría Scorsese a Holland?  

Da la casualidad que “Spiderman No Way Home” tal vez tiene las respuestas a esta pregunta, ya que, como filme, trata sobre el enfrentamiento entre generaciones y el proceso de maduración del héroe. Explico:

Primero que todo, el Peter Parker de Tom Holland siempre ha sido una figura carente de imagen paterna. Esta, se ha visto reemplazada en la primera entrega con Tony Stark como mentor, y en esta última con el Dr. Strange. Por ejemplo, en el filme vemos con claridad lo que en psicología se llama “matar al padre”, que es cuando el individuo, tradicionalmente adolescente, se libera de la tutela progenitora para comenzar su propio camino y decir adiós a todo lo que su padre representa. Eso es el enfrentamiento y el triunfo de Peter (Holland) ante Strange.

Además, el enfrentamiento con Strange, se da en el marco en que Peter (Holland) manifiesta no querer enfrentar a estos villanos de otros universos, sino que quiere ayudarlos, porque comprende que un villano se construye más bien por el infortunio y no por elección propia. Otro punto de madurez.

Finalmente, el fracaso que supuso el intento de ayudar a estos villanos (exceptuando el Dr. Octopus) da por resultado un doloroso desenlace: la muerte de la tía May a manos del Duende Verde (Williem Dafoe). Ese momento nos retrotrae a otra famosa muerte de unos tíos-padres del cine: la muerte de la tía Beru y el tío Owen de Luke Skywalker, quienes son asesinados por el Imperio. Si bien la escena de Peter (Holland) con la tía May es más dolorosa e íntima, cumple la misma función narrativa que para Luke en Star Wars: la muerte de la infancia y la irremediable transición a otro estado.

La abrupta muerte de la tía May, como era de esperar, lo lleva a un momento de crisis. Lo obvio, era que con el apoyo de su amigo y novia lograra salir de ese estado, pero el giro que tiene “Spiderman No Way Home” es genial, ya que refuerza la idea psicológica y hasta terapéutica que tiene el filme. Peter (Holland) no solo termina siendo ayudado por sus amigos, sino por otras versiones de él: el Spiderman de Toby Maguire y de Andrew Garfield.

En ese marco, el recurso de juntar a los tres Spiderman del cine, pasa de ser un de los fanservice más épicos de Marvel, a ser un recurso de desarrollo de personaje muy bien aplicado. Lo que en el fondo hace Peter (Holland) es conversar con él mismo, que son sus otros yo más viejos (nuevamente la figura paterna). Luego de esta especie de “diálogo con el espejo”, Peter se sostiene emocionalmente y decide seguir en la senda del héroe. Pero no termina ahí.

En el momento clímax del filme, en la batalla en la estatua de la libertad, Peter (Holland), que acaba de perder a su tía-madre y con ello su niño interno, decide desde la madurez que ahora posee, que todos lo olviden a él por un bien mayor. O sea, más soledad para alguien que acaba de perder a su figura materna. Otro punto de madurez.

Pero la transición completa a la adultez, queda muy bien reflejada y de manera más cruda en el momento más violento del filme: cuando este Spiderman revienta a golpes al Duende Verde, responsable de la muerte de su tía.

Es necesaria esa violencia desenfrenada en esta escena, ya que es un momento donde nos certifican la transformación de Peter Parker y su total perdida de la inocencia. De hecho, en el momento en que está dispuesto a matar al Duende Verde, queda claro que la adultez funciona en códigos distintos que los de la adolescencia. No es menor que Peter (Holland) moralmente falla al querer asesinar a su enemigo. Ahora Peter cae en tentaciones y se puede corromper, por lo que la frase “todo poder conlleva una gran responsabilidad” logra tener más sentido para el personaje, y no es un elemento accesorio o anecdótico.

Finalmente, en el momento donde Peter está decidido a matar al Duende Verde con su propio planeador, es detenido por el Spiderman de Toby Maguiare. Cuestión muy simbólica para ambos personajes, ya que por una lado, el Spiderman de Maguire se redime al salvar al Duende Verde, lo que hace referencia a la primera película de Sam Raimi donde el villano muere asesinado por el mismo planeador por una tetra poco calculada de Peter (Maguiare), y por otro lado, porque esta misma versión más adulta de Spiderman es la que corrige a la versión más joven de su acción homicida (nuevamente la figura paterna).

Finalmente la película cierra presentándonos al Spiderman más querido de los cómics: El tipo de clase media baja, que hace su propio traje, que no tiene contactos poderosos que lo financien, pero que decide ser el amigable héroe de la ciudad.

Para cerrar, quería decir que si Peter joven pudo escuchar y aprender de sus versiones más adultas, incluso, de los villanos que enfrentó, Tom Holland también podría hacerlo del gran sabio de la manada del cine, Martin Scorsese.   

SIN COMENTARIOS

Deja un comentario

Por favor, escribe un comentario
Ingresa tu nombre

Exit mobile version