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    “Blightstone”, el prometedor roguelite de estrategia por turnos español

    Desde hace algunos días, llegó a Steam en modo de Acceso Anticipado “Blightstone”, juego que se presenta como una propuestas estimulante dentro del abarrotado ecosistema de los roguelites tácticos en PC, marcando un debut ambicioso para el estudio barcelonés Unfinished Pixel. Formado por veteranos curtidos en grandes producciones de Ubisoft, el equipo ha decidido alejarse de las fórmulas seguras para dar vida a una propiedad intelectual propia que respira la crudeza de la fantasía oscura, ya que el título no solo rinde homenaje a pilares como “Into the Breach” o “Darkest Dungeon”, sino que se atreve a desafiar las convenciones más rígidas del género al introducir un sistema de movimiento libre que rompe con la dictadura de la cuadrícula tradicional. 

    Esta libertad táctica es el núcleo de una experiencia donde la posición de cada héroe, es tan vital como el ataque mismo, obligando al jugador a considerar el terreno no como un tablero estático, sino como un lienzo volátil en constante cambio. Junto a ello, la narrativa y la jugabilidad se entrelazan mediante una estructura de bucles temporales que deja “cicatrices” en un mundo que se fragmenta ante la corrupción, convirtiendo cada partida en un intento desesperado por frenar lo inevitable. 

    Pero lo que realmente eleva a “Blightstone” por encima de otros RPG tácticos es su enfoque en la interactividad ambiental y las sinergias elementales; aquí, el campo de batalla es un elemento vivo donde tormentas de fuego, corrientes gélidas y relámpagos pueden ser tanto una herramienta de destrucción masiva como la causa de una derrota humillante si no se dominan con precisión. El juego castiga el error con la severidad propia del género, pero recompensa la adaptación y el uso creativo del equipo y las habilidades obtenidas. 

    Así, “Blightstone” logra destilar una identidad rebelde y dinámica, ofreciendo una profundidad estratégica que promete convertir cada expedición en una danza mortal entre el dominio técnico y el caos elemental, consolidándose como una joya en potencia para quienes buscan una estrategia más orgánica, táctil y, sobre todo, implacable.

    Una lucha contra el fin de los tiempos

    Respecto a su narrativa, “Blightstone” se aleja de las narrativas de fantasía convencionales para sumergirnos en una atmósfera de desesperación pura, donde el mundo no solo está en peligro, sino que ya se encuentra exhalando sus últimos suspiros. Bajo la sombra del Señor Demonio Korghul, la trama nos coloca en una misión que roza lo suicida, llevando al jugador a escoltar el Earthglass a través de tierras devastadas por la corrupción hasta el mismo corazón del Abismo Infernal. Lo que hace que esta propuesta de Unfinished Pixel sea realmente cautivadora es cómo utiliza la naturaleza cíclica del género roguelite para alimentar su motor narrativo; aquí, la muerte no es un simple recurso mecánico, sino una herramienta de aprendizaje y un testimonio de persistencia.

    Bajo el lema de morir para volver a intentarlo, cada derrota deja una “cicatriz” tangible en la realidad, distorsionando el tiempo y obligando al jugador a desenterrar los secretos de este mundo entre los escombros y las facciones de humanos, enanos y bestias que aún luchan por sus propias agendas.

    A medida que avanzamos por un mapa de nodos que recuerda a los mejores exponentes de la estrategia actual, la historia se expande de manera orgánica, revelando las motivaciones y miedos de nuestro trío de héroes, quienes están unidos por un cristal viviente en una guerra que parece no tener fin. Esta estructura justifica de manera brillante el bucle temporal del juego, convirtiendo cada expedición en una victoria arrancada a la desesperación, donde el progreso se siente real a pesar del castigo constante. 

    En ese sentido, se nota que “Blightstone” no intenta reinventar lo conocido en proyectos de la alta fantasía, pero les otorga una nueva dimensión al fusionar la interactividad táctica con una narrativa de sacrificio. El resultado es una experiencia que se siente refrescantemente rebelde en su fase de Acceso Anticipado, desafiando la “tiranía” de las cuadrículas tradicionales y ofreciendo una identidad propia que equilibra el entusiasmo de la estrategia pura con una ambientación oscura y decadente que invita a ser descubierta pieza a pieza, derrota tras derrota.

    Jugabilidad: Rompiendo las cadenas del tablero

    En sus mecánicas y la jugabilidad, “Blightstone” llega al panorama actual de la estrategia táctica como una propuesta valiente, la cual busca romper con los cimientos más rígidos del género. Mientras que los grandes referentes nos han acostumbrado a medir nuestras posibilidades sobre cuadrículas o hexágonos, este título apuesta por una audacia mecánica refrescante: el movimiento libre. Al eliminar la dependencia de las casillas, la toma de decisiones se transforma en un ejercicio de precisión orgánica donde ya no contamos cuadros, sino que calculamos ángulos de visión exactos, distancias milimétricas y aprovechamos las coberturas de forma natural. 

    Esta fluidez no es un mero capricho estético, sino el núcleo de una profundidad táctica que redefine la forma de entender el posicionamiento y el flanqueo, otorgando una sensación de libertad que hace que cada combate se sienta único y dinámico.

    Lo que realmente eleva la experiencia de “Blightstone” es su concepción del escenario, que deja de ser un simple decorado estático para convertirse en un ecosistema vivo y, a menudo, letal. El juego hereda la brillantez de sistemas vistos en obras como “Divinity: Original Sin”, donde las interacciones elementales y el clima dinámico dictan el ritmo de la batalla. Acá, un campo de hierba alta es un refugio ideal para el sigilo hasta que una chispa lo convierte en una trampa de fuego o un charco de agua, se transforma en una zona de control de masas si sabemos aplicar electricidad en el momento justo. La lluvia, el viento y la niebla no son solo efectos visuales, sino variables que potencian o penalizan habilidades, obligando al jugador a adaptar su estrategia sobre la marcha. 

    Incluso la gravedad se convierte en una herramienta de ejecución definitiva, permitiendo que el uso del terreno, como lanzar a un enemigo por un acantilado, sea tan efectivo como el hechizo más poderoso. Un ingenioso e intrincado sistema de causas y efectos que se apoya en un sólido plantel de cinco arquetipos iniciales, llamados el Brawler, el Hunter, el Arcanist, el Druid y el Priest. Cada clase funciona como una pieza de un reloj suizo, diseñada para buscar sinergias constantes que premien el ingenio del jugador. 

    La satisfacción intelectual que produce enraizar a un grupo de enemigos con el Druida para que el Arcanista desate una tormenta eléctrica aprovechando el entorno húmedo es inigualable. Pero, el juego no se limita al combate, ya que al caer la noche, “Blightstone” muta en un simulador de gestión de recursos donde debemos administrar suministros para sanar heridas y protegernos de la implacable “Plaga”. 

    Esta tensión constante entre el riesgo de la exploración y la necesidad de supervivencia añade una capa emocional al ciclo de juego, recordando que cada error puede conducir a una muerte permanente. Aunque actualmente el número de combinaciones de equipo puede empezar a sentirse limitado tras varias horas de sesión, las promesas de expansión en el contenido aseguran que la longevidad del título estará a la altura de su brillante diseño mecánico.

    La belleza de lo artesanal

    Hablando sobre su diseño artístico y gráficos, “Blightstone” se presenta ante nosotros como una declaración de intenciones audaz por parte de Unfinished Pixel, alejándose deliberadamente del fotorrealismo genérico para abrazar una estética 2D artesanal que evoca la opresión visual de referentes como Darkest Dungeon. Este apartado artístico no es meramente ornamental, ya que su estilo sombrío y decadente construye una atmósfera de fantasía oscura vibrante donde el diseño de los enemigos, especialmente las huestes de Korghul, refuerza una constante sensación de lucha por la supervivencia. 

    Lo más destacable es cómo esta dirección de arte se pone al servicio de la jugabilidad, donde en un sistema de movimiento libre sin cuadrículas, la claridad visual y la legibilidad de los estados alterados, como el sangrado o el veneno, resultan vitales para ejecutar estrategias precisas, permitiendo que el jugador identifique funciones y peligros de un solo vistazo en un mundo que se siente genuinamente roto y amenazante.

    Aunque cabe destacar que, como suele ocurrir en los títulos que transitan el acceso anticipado, la experiencia no está exenta de aristas que necesitan un pulido urgente, siendo el problema técnico más frustrante uno que reside en el sistema de apuntado, donde el cursor presenta ocasionalmente un comportamiento errático tras seleccionar habilidades, lo que puede dar al traste con una jugada maestra por un error ajeno a la pericia del jugador. A esto se suma un diseño de progresión algo cuestionable, ya que inicialmente, los mapas se sienten despojados de contenido, revelando que la variedad de eventos y tiendas está bloqueada tras la meta-progresión. 

    Esta decisión de diseño crea una fricción artificial al inicio, dando la impresión de que el juego se contiene a propósito para justificar los desbloqueos posteriores, en lugar de desplegar todo su potencial desde el primer encuentro. Pero como indiqué, estando en pleno desarrollo y como ha pasado antes en otros proyectos, es ineludible que los desarrolladores quizás afinen este tipo de cosas, escuchando las solicitudes y comentarios de la comunidad.

    Pese a estas asperezas y a una interfaz que clama por refinamiento, “Blightstone” es una base sólida como una roca que compensa sus carencias con un sentido del humor físico fantástico y una profundidad táctica que florece una vez superadas las barreras iniciales.

    En definitiva, estamos ante una joya en bruto para los entusiastas de la estrategia exigente que no teman aprender a través del fracaso. Disponible en Steam por $16 dólares, teniendo por dos semanas un descuento del 20%, “Blightstone” ofrece una frescura mecánica gracias a su libertad de movimiento y sistemas ambientales que lo posicionan como un futuro referente del género. Si estás dispuesto a perdonar los baches lógicos de un Early Access, este viaje al epicentro de la falla es una inversión sumamente gratificante que demuestra que, bajo su superficie rugosa, late un corazón táctico lleno de posibilidades y desafíos genuinos.

    Agradezco al estudio y compañía por la oportunidad de jugarlo gracias a una copia entregada por ellos, y así contarles mi experiencia en esta reseña.

    Victor Mendez
    Victor Mendez
    Gamer, devoto de Internet y “periodisto chasquilla”, quien trabaja en el medio intentando darle el respeto que merece el oficio del periodismo, mientras lucha contra su constante "Síndrome del impostor".Y a veces me da miedo la vida real porque tiene mucho lag y no hay respawn.

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