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    “Crisol: Theater of Idols”, una pesadilla visual y folclórica genial llena de pura originalidad

    Siendo algo que nos alegra a muchos, ya que detrás de ellos hay personas que ven estos lanzamientos como sueños de vida cumplidos por los cuales hipotecan tiempo y dinero, los juegos independientes están pasando por una racha increíble. Y dentro de estos, se encuentran los del género de terror que, haciendo un puente a nuestra infancia y juventud, nos entregan desde nostalgia pura hasta ideas súper frescas, lo que promete “Crisol: Theater of Idols”, el primer juego del pequeño estudio español Vermila.

    Título que nos lleva a una versión de pesadilla de España, donde el folclore y la estética de la religión católica se mezclan para crear un ambiente visual que no se parece a nada que haya ahora mismo en el mercado. En este, caminas por escenarios surrealistas que parecen sacados de un ritual oscuro, enfrentándote a aterradoras estatuas de santos que cobran vida, y con una mecánica de supervivencia loquísima, ya que debes sacrificar tu propia sangre para usarla como munición contra los monstruos.

    Según indican los propios desarrolladores, las características principales incluyen:

    • Explora la isla maldita de Tormentosa: descubre la escalofriante historia y el retorcido folclore de Tormentosa, una isla hermosa pero malévola. Atraviesa paisajes inquietantes, grandiosas ruinas y calles laberínticas para desvelar los secretos de cultos y de sacrificios de sangre.
    • La sangre como arma y maldición: la sangre es tanto el sustento del jugador como su munición. Empuña este nuevo poder contra enemigos aterradores y resuelve intrincados rompecabezas, pero ten cuidado: cada disparo te resta salud. Elige sabiamente: la supervivencia depende de tu capacidad para equilibrar la vida y la muerte.  
    • Gestiona poderes y armas: mejorar los poderes que potencian la letalidad de la sangre permite a los jugadores infligir más daño, luchar durante más tiempo y obtener bonificaciones en combate. Explora la gran variedad de armas disponibles para encontrar la más adecuada para cada situación y mejóralas con las monedas que encuentres mientras exploras Tormentosa.  
    • Un guion basado en el terror y la historia: la inquietante fusión de Hispania entre acontecimientos históricos, folclore y matices religiosos crea un mundo único y aterrador. Enfréntate a impresionantes estatuas que cobran vida y desentraña una oscura narrativa que difumina la línea entre la realidad y la pesadilla.  

    Todo dentro de un proyecto ambicioso que demuestra lo valiente que es el equipo de Vermila (que son unas veinte personas), el cual logró sacarlo adelante en gran parte gracias al apoyo de Blumhouse Games, productora y editora detrás de películas como “¡Huye!” o “Actividad Paranormal”, quienes están aplicando en los videojuegos la misma fórmula ganadora que usan en el cine. Esto es dar presupuestos pequeños pero con total libertad creativa para hacer cosas que tengan alma y den miedo de verdad, lo que se siente en cada minuto en el que jugamos “Crisol: Theater of Idols”. 

    Y aunque debo confesar sincera y amigablemente que, al principio, sentí que el juego no lograba alcanzar una especie de vara que yo mismo le puse al ver los avances y leer sobre este, la verdad es que al terminarlo te das cuenta de que tiene una personalidad gigante. En todo el camino se siente una respetuosa inspiración en el terror de los 90 tipo Resident Evil mezclada con la vibra de BioShock funciona de maravilla para darle una luz propia. 

    Lo anterior dicho ya que, aunque cuenta con altibajos, “Crisol: Theater of Idols” siendo un buen producto, especialmente pensando en el aspecto de la relación entre el precio y la calidad, que la tiene, ya que lo puedes encontrar en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC (vía Steam) por tan solo $17,99 dólares.

    Una historia gótica e interesante, pero algo inconsistente

    La narrativa de “Crisol: Theater of Idols” nos lleva a una versión oscura, gótica y un poco escalofriante de la España de principios del siglo XX, donde la protagonista es Tormentosa, isla donde transcurre la historia del juego, que además nos pone en los zapatos de Gabriel Escudero, un soldado de la Orden del Sol que llega a este lugar. Y su misión principal es volver a encerrar al Destructor, un dios del mar que ha despertado y ha vuelto loca a la población, creando un culto bastante espeluznante. 

    Lo primero que notas al llegar es que la ambientación está muy bien lograda y en general, su premisa junto al gameplay, te mete de lleno en un escenario lleno de catedrales gigantescas y altares que te hacen sentir todo el tiempo esa mezcla entre lo sagrado y lo corrupto. Una Tormentosa que no está tan vacía como parece al principio, pero en lugar de personas normales, te vas a cruzar con marionetas agresivas y unas criaturas muy raras que parecen estatuas vivientes. Una de ellas y de hecho, la principal, es una llamada Dolores, la cual se presenta como una estatua gigante e inmortal que no te dejará en paz, muy al estilo de esos villanos clásicos de los juegos de terror que te pisan los talones por todo el mapa. Para sobrevivir y cumplir tu misión, vas a tener que explorar cada rincón y recolectar la sangre de las familias más importantes de la isla. 

    Ahora, la verdad es que aunque la idea de dioses peleando, fanáticos religiosos y una isla llena de locura suena como la receta ideal para un juegazo, falla bastante en cómo se va desarrollando la trama y en la forma que te cuenta las cosas. El juego asume que todo te va a importar desde el primer segundo, pero no se esfuerza por crear un misterio que te enganche poco a poco, donde los conflictos simplemente están ahí y ya. A esto hay que sumarle que a mi parecer, Gabriel resulta ser un personaje bastante plano, lo que se puede experimentar en los momentos donde, a pesar de todo el caos y el terror que tiene enfrente, no parece asustarse ni afectarse por nada, lo que hace casi imposible conectar con él o que te interesen sus diálogos. 

    De todas maneras, aunque sea un punto bajo, la narrativa de Crisol te atrapa con su atmósfera increíble y sus mecánicas para descubrir el pasado, pero se queda un poco corto a la hora de hacerte sentir parte de su historia.

    Un survival horror tan original como arriesgado

    Pasando a su jugabilidad, desde el inicio hay que destacar que si te gustan esos juegos que mezclan el terror con la acción al estilo de los clásicos de la época de PlayStation 3, como BioShock o The Darkness, Crisol te va a dar una bienvenida muy familiar y acogedora. La estructura del juego recuerda mucho a Resident Evil Village, donde tienes una zona segura que funciona como base y desde ahí te lanzas a explorar tres escenarios enormes y bien diferenciados. La experiencia dura unas 12 horas, un tiempo que se siente justo para disfrutar de la historia, resolver acertijos y buscar secretos sin que el ritmo decaiga, permitiéndote mejorar tus habilidades recogiendo cráneos de cuervo y desbloqueando extras curiosos en el menú. 

    Pero lo que realmente hace que este título destaque es su mecánica de “sangre por balas”, ya que como adelanté, aquí no vas buscando cajas de munición por las esquinas y tu propia salud es la que alimenta tus armas divinas. Cada vez que disparas, pierdes un poco de vida, lo que te obliga a pensar muy bien si vale la pena apretar el gatillo o si es mejor guardar fuerzas y, para recuperarte, puedes usar jeringas o absorber los recuerdos y la sangre de los enemigos caídos, creando un ciclo de riesgo y recompensa súper original que te quita de encima el lío de gestionar mil recursos diferentes.

    Una idea entretenida y original, que por ahora es brillante, pero se topa con unos controles de disparo que se sienten bastante toscos, ya que al apuntar es una tarea complicada porque la cámara se mueve de forma errática y no se nota natural, lo que frustra un poco cuando intentas ser preciso. A esto se le suma que la inteligencia de los monstruos a veces brilla por su ausencia y los enemigos se mueven de forma caótica y terminan atascados en las paredes o el mobiliario. También hay un desequilibrio notable en la dificultad, porque o son muy débiles y mueren de un golpe, o aguantan una cantidad de daño exagerada sin motivo, lo que hace que el combate se vuelva algo rutinario después de un rato, especialmente porque no hay demasiada variedad de bichos. 

    Pero ojo, digo “por ahora”, porque como siempre, todos estos aspectos se pueden ir mejorando con actualizaciones y parches que van ajustando diferentes aspectos, lo que de seguro irán haciendo los desarrolladores.

    Habiendo dicho todo lo anterior, si ya tienes experiencia en estos juegos, lo mejor es ponerlo en difícil desde el principio para que enemigos como Dolores, ese monstruo inmortal que te persigue sin descanso, realmente te pongan los pelos de punta. Y es que a pesar de sus fallos técnicos en el apuntado, Crisol logra ser una aventura muy entretenida que premia al jugador curioso y ofrece una propuesta mecánica que, al menos, intenta algo diferente y arriesgado.

    Una deslumbrante pesadilla de folclore español

    Ahora, hablando del mayor encanto de “Crisol: Theater of Idols”, su apartado visual y su increíble ambientación destaca por sobre todo lo anterior e incluso, opacando producciones de nivel mucho mayor. El juego mezcla de una manera súper original el folclore español, el catolicismo, el flamenco, la Inquisición y hasta un toque de terror con monstruos que te pondrán los pelos de punta, con escenarios que están llenos de detalles opresivos y sucios los cuales de verdad te mantienen alerta en cada rincón oscuro.

    Aunque usa un motor gráfico muy moderno, no se ve como el típico juego genérico, sino que tiene un estilo artístico precioso que recuerda a una pintura en movimiento pero, esta magia tan oscura choca un poquito cuando aparecen los personajes, ya que tienen un diseño mucho más colorido y caricaturesco que desentona con todo el realismo de los fondos.

    Con el sonido pasa algo parecido, ya que tiene momentos geniales donde el crujir de la madera de los enemigos al acercarse o la música con toques religiosos te meten de lleno en el miedo, pero por otro, a veces se siente inconsistente y en ocasiones, el juego se queda en un silencio tan absoluto que parece que se te apagaron los altavoces, y las actuaciones de voz pueden sentirse un poco exageradas. Apartado donde igual se debe destacar que, aunque se pueda decir que es algo obvio, cuenta con doblaje completo y textos en español de España, lo que añade otra capa más a su favor en esta ambientación y puesta en escena de horror.

    De todas formas, sigue siendo un proyecto demasiado interesante que si se pule con diferentes parches, terminará por consolidarse en su aspecto artístico y audiovisual como un referente entre los juegos de terror indies, lo que estoy seguro logrará con el pasar de los años.

    En conclusión, “Crisol: Theater of Idols” es un juego que sabe cómo llamar la atención gracias a sus ideas súper originales y a un mundo gótico que te atrapa desde el primer momento, pero sobre todo, es innegable el amor y el esfuerzo que el equipo de Vermila Studios le puso a este proyecto, creando una atmósfera de terror religioso preciosa y mecánicas muy curiosas, como el atrevido detalle de tener que usar tu propia salud como munición. 

    Todo este ambiente hace que te den ganas de explorar cada rincón para descubrir los secretos que esconde, demostrando que este título toma inspiración de los grandes del género pero le pone su propia alma y personalidad.

    Y como dije al inicio, todo aquello ligado directamente a su bajo precio, el cual es de $18 dólares, que como ya es común en Steam se puede encontrar a una conversión más baja en pesos chilenos, todo por el cambio de moneda que favorece a Chile en la plataforma de Valve.

    Para obtener más información sobre el juego, visite el sitio web oficial y las cuentas oficiales de Blumhouse Games en X, Instagram y TikTok

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