Es increíble lo que me ha hecho sentir Clair Obscur: Expedition 33 durante este año, juego que, al igual que su narrativa entregada por capas de pintura, en muchos niveles ha confirmado mi pensamiento de que los videojuegos pueden llegar a ser verdaderas obras de arte, aunque en su desarrollo y para mucha gente, solo sean programación de computadoras.

Algo que en cada “junta” con amigos o en eventos gamers y tech a los que asistí en este 2025, compartí con muchos colegas de la prensa nerd, al punto de incluso, me hizo sentir avergonzado después de llegar a mi casa y pensar en todo lo que hablé. Aquello porque haciendo una comparación con un fánatico religioso, parecía estar difundiendo la palabra de Lumiere, uno de los lugares principales dentro del mundo de Expedition 33.
Pero aunque muchos me miraban con cara de “este tipo está loco”, sobre todo porque a todos les adelantaba que según creía, Expedition 33 iba a ganarse todo en diferentes galas de premios, especialmente los de Juego del Año e incluso, decretar que su banda sonora era tan impresionante que un tema musical del juego abriría la ceremonia de este año, lo de The Game Awards fue del tipo de cosas que me tendrá repitiendo varias veces “te lo dije” durante el 2026.
Y es que por si no se han enterado, luego de arrasar con todas sus nominaciones y hacer historia en los Golden Joystick Awards, Expedition 33 hizo lo mismo en The Game Awards 2025, siendo el título con más estatuillas en la historia de aquellos premios. En la gala del pasado jueves 11 de diciembre, el título de SandFall solo perdió Mejor Diseño de audio contra un merecido ganador como lo es Battlefield 6 y además el Player Choice que como cada año, gana un juego gacha.
Incluso quizás debió perder el premio a mejor RPG ante Kingdom Come Deliverance 2, pero que incluso en esa categoría haya superado a títulos como aquel, que para varios es el verdadero merecedor de todos los premios, demuestra el tremendo impacto que ha generado en la comunidad de jugadores y medios especializados.

En serio y, por si no queda claro con todo lo que ya he he dicho, Expedition 33 ha generado en mucha gente una profunda admiración por elevar la creatividad y el arte de los videojuegos a un nivel superior. Y en mi caso personal, lo que sé han experimentado muchos jugadores alrededor del mundo, un amor verdadero, de ese que se queda por siempre en el corazón ñoño y que ahora está ahí eternamente, junto a otras obras de arte maravillosas como películas del Estudio Ghibli o canciones de Rubén Blades.
La “mística” indie detrás de la joya
Si hay algo por lo que creo el juego se ha ganado este amor transversal de muchos jugadores y medios, es la historia detrás de Expedition 33 y su equipo de desarrollo de Sandfall Interactive, un pequeño estudio francés liderado por un ex empleado de Ubisoft que buscaba escapar del tedio corporativo, para crear algo propio.
Como conté en este post de Tarreo en mayo, el juego comenzó como un proyecto nacido del hastío laboral y la incertidumbre de la pandemia, teniendo su génesis en el cansancio creativo de su director, Guillaume Broche, quien decidió en 2020 dar un giro radical a su carrera y dejar esta gigante de la industria, donde aseguró su proyecto podría haber demorado unos 20 años en ver la luz escalando las diferentes jefaturas, para perseguir una pasión personal, creando un juego de rol inspirado en los clásicos de su infancia como Final Fantasy.

Además, vale recordar que Sandfall Interactive no nació en una sala de juntas, sino en los foros de internet durante el confinamiento global y Broche armó su equipo a través de plataformas como Reddit y SoundCloud, confiando en una intuición que sus colaboradores denominan hoy “el efecto Guillaume”.
“Siempre es igual. Tengo una lista de 15 personas a las que contactar y pienso: ‘Probablemente no conteste nadie’. Pero la primera suele decir que sí”, confesó Broche en una entrevista con la BBC, atribuyendo el éxito a una “suerte enorme” y a la búsqueda de perfiles alineados estrictamente con su visión creativa.

Entre estos talentos que él creía improbables destaca Jennifer Svedberg-Yen. Confinada en Australia, respondió a una convocatoria en Reddit para grabar voces en una demo de manera voluntaria y pese a carecer de experiencia previa, su participación evolucionó hasta convertirse en la guionista principal del juego.
Un caso similar es el de Lorien Testard, descubierto en SoundCloud sin haber trabajado jamás en videojuegos, y quien hoy firma una banda sonora aclamada como uno de los puntos más altos de la obra e incluso, para muchos, el 50% (o quizás más) de la maravillosa experiencia que regala el juego.
Incluso, en una conversación con The New York Times, estrenada horas antes de que arrasara con los The Game Awards, el creativo reveló que suplió cualquier vacío de conocimiento recurriendo sistemáticamente a tutoriales de Internet, diciendo: “No sería artista sin YouTube”, subrayando que “con internet, es posible aprender prácticamente cualquier cosa”.
Esta filosofía autodidacta cimentó un enfoque poco ortodoxo que ha culminado en la creación de uno de los títulos más aclamados del año.

Con sede consolidada en Montpellier (Francia) y el respaldo financiero de Kepler Interactive, la plantilla creció hasta apenas 30 personas, siendo hoy muchos más. A pesar de su tamaño reducido en ese momento, el equipo, compuesto mayoritariamente por profesionales junior, logró una factura técnica que rivaliza con las superproducciones “Triple A”.
Broche atribuye este logro a la versatilidad de su equipo y al uso eficiente de nuevas herramientas de desarrollo. Esta calidad permitió atraer a un elenco de actores de renombre mundial, incluyendo a Charlie Cox (Daredevil), Andy Serkis (El Señor de los Anillos) y Jennifer English, validando la ambición del proyecto. “De algún modo funcionó, y todavía hoy me cuesta entender cómo”, admite el director.
El resultado de esta apuesta es un título que desafió las tendencias actuales, apostando por un estilo visual refinado y un combate por turnos clásico y lo que comenzó con unos mensajes en Internet durante una pandemia ha terminado redefiniendo el género, demostrando que, incluso en una industria saturada, la visión autoral y la pasión pueden vencer a los algoritmos de mercado.
Una historia que le ha dado al juego otra capa más en este maravilloso canvas y claramente, una épica que va desde el asombro, la celebración e incluso las burlas a gigantes de la industria como la mencionada Ubisoft, quien en este caso dejó partir a quien quizás, podría haberles entregado uno de los mejores juegos de la historia de la industria, como creo lo es Expedition 33.
La historia del juego, un lienzo de tragedia y esperanza
La narrativa es, sin duda, el pilar más robusto de esta obra, con un Expedition 33 que nos transporta al mundo de Lumiere para narrar la historia de la expedición titular. Su misión es desesperada, ya que deben viajar al Continente y destruir a la Pintora, una entidad cruel que cada año despierta para borrar de la existencia a las personas de una edad específica, porque aquellos cuya edad aparece pintada en el Monolito se desvanecen en una nube de pétalos de flores. La expedición está compuesta por voluntarios que se acercan a su “Gommage” (el borrado), dispuestos a sacrificar lo poco que les queda para salvar al mundo.
Algo que dicho sea de paso, se vive en los primeros 30 a 40 minutos del juego, con un prólogo que golpea inmediatamente, dejando en claro que la narrativa de Expedition 33 es potente e incluso, sublime.

Aunque la premisa puede sonar sombría, el guion equilibra magistralmente la tragedia con un humor inteligente, lleno de ironía y referencias a la cultura pop (incluyendo guiños a memes e incluso a Shrek) y la relación entre Gustave, interpretado magistralmente por Charlie Cox (Daredevil), y Maelle, a quien da vida Jennifer English (Baldur’s Gate 3), es el corazón palpitante de la trama. La dinámica entre ambos, que oscila entre lo paternal y lo fraternal, ofrece momentos de una humanidad desgarradora.
Como adelanté, la historia no toma prisioneros y es una montaña rusa de giros argumentales que me dejaron boquiabierto en más de una ocasión. Es una narrativa valiente, inspiradora y profundamente artística que resonará especialmente con aquellos sensibles a la literatura y el cine.
Las revelaciones que se van entregando (sin caer en ningún spoiler) entre el final del Acto 2 y el tercero, incluso llegan a darle una rejugabilidad impresionante al título. Esto, porque cosas que al inicio de Expedition 33 que no se entendían o se pasaban por alto como conversaciones con NPC en la plaza principal al inicio de la trama, terminan siendo reveladoras y hasta asombrosas, luego de conocer el trasfondo completo de la historia.

En este aspecto, el apartado narrativo deja huella en quienes se adentran en esta maravillosa aventura que es jugar Expedition 33, generando debates al borde de las peleas “nerd” en foros acerca de las decisiones tomadas por los jugadores. E incluso, dentro de esto, llevándonos a cuestionarnos cosas de nuestra propia vida, lo que personalmente demuestra el impacto que puede llegar a generar esta obra maravillosa.
Una evolución del combate por turnos
Pasando a sus mecánicas, es importante destacar que, aunque Expedition 33 bebe estéticamente de los JRPG como Persona o Final Fantasy, logra atraer incluso a quienes suelen evitar el género, ya que la jugabilidad es un híbrido fascinante que mezcla la estrategia por turnos con mecánicas de acción en tiempo real.
El sistema de combate es exigente y gratificante, pensando que no basta con seleccionar un ataque, porque este juego requiere reflejos agudos para esquivar y bloquear, incluso en el modo más fácil. Un bloqueo perfecto (parry) permite contraataques devastadores, mientras que fallar una esquiva puede ser fatal. Junto a esto, los enemigos tienen patrones complejos y a veces engañosos, que castigan la impaciencia. La profundidad en la construcción de personajes (builds) es abrumadora en el mejor sentido; es posible crear sinergias tan poderosas que los combates parecen resolverse solos gracias a una planificación inteligente, no a un error del juego.

La estructura del mundo comienza de forma lineal, guiando al jugador como en un museo, pero se abre progresivamente al llegar al Continente y completar la historia principal puede llevar unas 20 o 30 horas, pero el contenido “end-game” y la exploración pueden duplicar fácilmente esa cifra.
Diseño artístico y una banda sonora que coronan esta obra de arte en movimiento
Visual y artísticamente, como adelanté especialmente en lo musical, Clair Obscur: Expedition 33 es una delicia y estos apartados terminan siendo la deliciosamente dulce guinda de la torta. Desarrollado en Unreal Engine 5, el juego es un espectáculo técnico y artístico que rinde un homenaje constante a la pintura y al surrealismo. Cada escenario es una composición digna de enmarcar y desde un nivel submarino que desafía la lógica hasta una versión retorcida y pictórica de la Torre Eiffel, no hay un solo rincón que alguien podría osar decir que es feo en este mundo, donde la coherencia estética es absoluta.

La dirección cinematográfica es soberbia, superando a muchas producciones de Hollywood, y Expedition 33 juega con la perspectiva y el formato, cambiando dinámicamente las barras negras de la pantalla e incluso adoptando una relación de aspecto 4:3 con filtro de grano para evocar el cine clásico en momentos clave.

El apartado sonoro no se queda atrás como dije para mí siendo de esos OST eclécticos y emotivos que embrujan a cualquier amante de la música, abarcando desde piezas orquestales y piano hasta rock, funk y jazz, compuesto por Lorien Testard y en su mayoría teniendo como cantante principal a la maravillosa Alice Duport-Percier, quien también contribuyó con las letras. Cada ubicación y personaje tiene su propia identidad musical y su impacto es tal, que para muchos jugadores se ha convertido en una banda sonora que hemos seguido escuchando obsesivamente fuera del juego.
El mejor ejemplo de su impacto dentro y fuera de la industria, especialmente en los gamers, son las decenas de reacts de expertos en composición y canto, quienes han amado la banda sonora, sin haber siquiera jugado el título.
Junto a ello, está la invitación realizada a Alice Duport-Percier y Lorien Testard en el “A COLORS SHOW”, la cual es una serie de videos musicales de donde artistas cantan en un escenario minimalista y de un solo color y que, creo, es la primera vez que participa el OST de un videojuego.
Además, durante los últimos meses la banda detrás de la banda sonora de Expedition 33 ha realizado conciertos que han tenido un éxito rotundo, los cuales sueño lleguen a latinoamérica.
Y si todo lo anterior se sintiera demasiado, ahora, cuando pensé que el juego ya no me podía “regalar” nada más, los desarrolladores nos han entregado un DLC gratuito llamado los “Borradores de Verso”, que se siente un sitio donde todo es una fiesta de celebración con los fans, llevando a que termine amando aún más Expedition 33.

Como han indicado vía comunicado de prensa, Sandfall Interactive celebró su premio a Juego del Año 2025 en The Game Awards con el lanzamiento de la actualización gratuita “Thank You” para Clair Obscur: Expedition 33, ya disponible en todas las plataformas. Esta versión añade un nuevo entorno jugable en Verso’s Drafts, música inédita de Lorien Testard, combates contra jefes en la Torre Infinita, el esperado Modo Foto, nuevas localizaciones y mejoras técnicas como compatibilidad con FSR 4.
La actualización gratuita del juego ya se está desplegando en todas las plataformas y regiones, e introduce una serie de contenidos muy solicitados por los fans, incluyendo:
- Un nuevo entorno jugable que lleva a los personajes de Expedition 33 a “Verso’s Drafts”, una aventura de cuento de hadas con vínculos a un joven Verso. Los jugadores se encontrarán con Gestrals festivos, nuevos y sorprendentes lugares y una presencia siniestra y poderosa…
- Nuevas pistas musicales de Lorien Testard, el compositor galardonado detrás de la banda sonora de Clair Obscur: Expedition 33, ahora también disponibles en plataformas de streaming.
- Desafiantes combates contra jefes para jugadores avanzados dentro de la Torre Infinita. Vencer a estos poderosos adversarios recompensará a los jugadores con nuevos Pictos, trajes y equipamiento.
- El solicitado Modo Foto oficial, que permite a los jugadores pausar la acción y capturar sus momentos favoritos de la historia y las batallas.
- Nuevas localizaciones de texto e interfaz en checo, ucraniano, español latinoamericano, turco, vietnamita, tailandés e indonesio, elevando el total de idiomas compatibles a 19.
- Compatibilidad con FSR 4, incluyendo escalado temporal de AMD para imágenes más nítidas y generación de frames para un juego más fluido en GPUs compatibles.
- Mejoras de calidad de vida, nuevas funciones y optimizaciones adicionales para el rendimiento del juego en todas las plataformas, incluyendo sistemas portátiles de PC.
En conclusión, luego de terminarlo unas cuatro veces y, creo que Clair Obscur: Expedition 33 es más que un videojuego, siendo una declaración de amor a los videojuegos, la dedicación personal y a las buenas historias.
Título que demuestra que un estudio pequeño, armado con pasión y talento, puede superar a las corporaciones más grandes de la industria y regalar una aventura que atrapa, divierte, choca y emociona hasta las lágrimas, quedando eternamente entre los mejores videojuegos de la industria y, personalmente, la mejor experiencia que he vivido disfrutando este maravilloso pasatiempo.


