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    Néstor Cantillana bromea con Caso 63: “Oscar Isaac y Julianne Moore lo hicieron tan bien que me piqué y solo escuché el primer episodio”

    El actor chileno se toma con humor el increíble éxito del podcast Caso 63 y simula enojarse por la adaptación con estrellas de Hollywood. Además de su expansión como voz actoral, Néstor Cantilla repasa algunos de sus filmes de 2025, como Patio de Chacales, y detalla hitos de su segundo corto como director y escritor: Aurora, una historia de fantasmas tan lisérgica como surreal.

    Caso 63 es una audioserie de ciencia ficción creada por el guionista chileno Julio Rojas que, desde su estreno, se transformó en uno de los fenómenos narrativos más inesperados de los últimos años. Construida como una serie de sesiones psiquiátricas entre un hombre que asegura venir del futuro y su terapeuta, la historia cruza viajes temporales, paranoia sanitaria y una inquietante lectura del presente. En su versión original en español, los protagonistas son interpretados por Néstor Cantillana y Antonia Zegers, en un duelo actoral sostenido únicamente por la voz.

    El impacto fue inmediato: Caso 63 lideró durante semanas los rankings de Spotify en Chile, Latinoamérica y a nivel mundial, abriendo el camino a múltiples adaptaciones internacionales. Entre ellas, la más comentada fue la versión en inglés protagonizada por Oscar Isaac y Julianne Moore, una reinterpretación hollywoodense que, lejos de diluir el material original, sorprendió por su fidelidad.

    “He tenido la ocasión de escuchar la versión gringa”, cuenta Cantillana. “Y lo que más me gustó fue justamente eso: que no la americanizaron. Sentía que habían agarrado todo —el timing, los silencios, incluso ciertas respiraciones—. No fue esta cosa de ‘me encanta esto, pero lo vamos a hacer a nuestra manera’. Era la misma atmósfera, los mismos tiempos”. El actor reconoce que solo escuchó el primer episodio. No por desinterés, sino por una razón inesperada: “Lo hacían demasiado bien. Me piqué. Dije: ya, chao”.

    Más allá de los números o los nombres en el elenco, Caso 63 produjo en Cantillana una experiencia completamente nueva: ser reconocido exclusivamente por su voz. Algo que, hasta entonces, nunca le había ocurrido. La escena ocurrió en México, durante una pausa cotidiana, sentado en un local, cuando personas que jamás lo habían visto en pantalla comenzaron a identificarlo solo por el sonido.

    “Nos fuimos a un lugar, nos pedimos un cafecito, estábamos conversando, qué sé yo”, recuerda. “Y de repente, en la mesa de al lado, una pareja como que nos miraba. Hasta que el tipo no se aguanta más y me dice, con mucho respeto: ‘Disculpa, ¿tú eres Pedro Reuter? El protagonista de Caso 63’”.

    Cantillana confiesa que quedó descolocado. “Yo le dije que sí, y él no lo podía creer. Entonces le dije: ‘Pucha, lamento que ahora le tengas cara, porque a lo mejor el Pedro Reuter que tú te habías imaginado era súper distinto’”. Para el actor, ahí se revela una de las claves del fenómeno: “Eso es lo interesante del radioteatro, del mundo sonoro. Cuando no tienes una imagen, la construyes tú. Imagínate que gente que no te conoce te reconozca en México solo por tu voz. Nunca me había pasado”.

    La experiencia con Caso 63 se inscribe en una relación más amplia de Cantillana con la ficción sonora. En los últimos años ha participado en diversos podcasts y audioseries, explorando un formato que exige una precisión radical. “Ahí no hay cuerpo visible que te salve”, explica. “Todo pasa por la respiración, el ritmo, los silencios. Es un trabajo muy fino, muy honesto”.

    En paralelo, su carrera audiovisual ha seguido marcada por proyectos exigentes y poco complacientes. En Patio de Chacales, dirigida por Diego Figueroa, interpreta a Raúl, un modesto maquetista cuya vida aparentemente tranquila se ve alterada en Santiago de 1975, en plena dictadura militar, cuando la llegada de unos vecinos misteriosos detona una espiral de horror y violencia. El filme, un thriller psicológico de atmósfera opresiva, se construye desde la sugerencia, el fuera de campo y el miedo cotidiano.

    En esa película comparte elenco con Blanca Lewin, actriz con la que Cantillana ha trabajado en varias ocasiones. Ambos coincidieron también en Mira tú, serie de televisión chilena emitida originalmente desde 2002 y hasta 2004. Un cruce temprano que hoy adquiere una nueva lectura a la luz de sus trayectorias.

    Ese interés por explorar otros registros se vuelve aún más evidente en Aurora, cortometraje escrito y dirigido por el propio Cantillana y protagonizado por Aline Kuppenheim. Ambientado en Valdivia, el relato sigue a una mujer viuda que, por un error tan absurdo como revelador, mezcla las cenizas de su difunto esposo con cannabis. Lo que podría quedarse en una anécdota tragicómica se transforma en una experiencia sobrenatural: cada vez que fuma, el muerto reaparece. “Le queda eso: se lo fuma y cada vez que lo fuma aparece el muerto”, explica Cantillana. Y no vuelve como un espectro solemne: “Conversan, tiran, hacen su vida de pareja… pero dura poquito. Lo que dura el pucho”.

    En Aurora, la fantasía no funciona como escapismo, sino como una forma de procesar la pérdida. Para Cantillana, el audiovisual chileno necesita atreverse más a esos desplazamientos de tono. “La vida misma en un día te hace reír, llorar, enojarte, relajarte”, reflexiona. “A mí me interesan las obras que te permiten todo eso”. No es casual que identifique sus obsesiones creativas con tres motores fundamentales: “el amor, la muerte y la locura. El combo básico”.

    Esa mirada conecta con una tradición profundamente latinoamericana: el realismo mágico como forma de supervivencia, como posibilidad de escape frente al dolor, la pobreza y la injusticia. “Si no hay fantasía, es muy triste todo”, dice Cantillana. En ese permiso —el de imaginar que los muertos pueden volver, aunque sea por unos minutos— Aurora encuentra su potencia más honesta.

    Su filmografía reciente incluye registros muy distintos, como La ola, uno de los musicales más ambiciosos del cine chileno, donde el riesgo pasa por la exposición total. “El terror ahí es equivocarse”, comenta. Incluso en participaciones breves, como En lugar de la otra, de Maite Alberdi, mantiene una lógica clara: “No importa cuánto tiempo estés en pantalla, sino qué dejas cuando te vas”.

    Entre cine, teatro, televisión y audioseries, Néstor Cantillana se mueve con naturalidad entre formatos, sin jerarquías rígidas. En un tiempo dominado por la imagen y el consumo acelerado, su recorrido confirma que una historia —cuando está bien contada— puede cruzar idiomas, fronteras y rostros. A veces, basta una voz.

    Ernesto Garratt
    Ernesto Garratthttp://www.nerdnews.cl
    Guionista, escritor, periodista y crítico de cine. Ganó el Premio Marta Brunet a la Mejor Novela para Jóvenes del Ministerio de Cultura con Allegados (Editorial Hueders, 2017). Es autor del libro Tardes de cine (Ediciones B, 2012) y de Casa Propia (Hueders, 2019), esta última novela ganadora de los Premios Literarios de la Municipalidad de Santiago. En el año 2011 recibió el premio del Santiago Festival Internacional de Cine por su apoyo a la difusión periodística y crítica del cine chileno. Fue Editor del Área de Documentales de La Red. En la actualidad es Director de Nerdnews.cl y ejerce la crítica de cine en medios como radio ADN y NerdNews.cl. Sus últimas novelas son Error de Continuidad (Áurea Ediciones, 2020) y Educación Universitaria (Hueders, 2023).

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