Si te gustó la primera parte por toda la locura que representaba tanto en su puesta en escena como en su historia, luego de jugarlo por varios días, puedo asegurar que al igual que su predecesor, “High On Life 2” es una invitación a dejar las cosas serias por un rato y disfrutar de una aventura que mezcla acción, sátira y humor absurdo con un diseño visual que no pasa desapercibido. O sea, la pasarán igual de bien como en el primer juego o más, incluso si eres de los que nunca ni siquiera sabías de este, ya que te llevará a soltar carcajadas y perderse en mundos extraños donde incluso las armas tienen personalidad.

Y en caso de que seas una de estas últimas personas que no ha jugado esta ya saga, te cuento que “High On Life” es un proyecto salido de la mente de Squanch Games (estudio fundado por Justin Roiland, co-creador de Rick y Morty) y que básicamente es un juego de disparos en primera persona donde en sus mecánicas, tus armas no son simples pedazos de metal, sino seres vivos parlanchines llamados Gatlians que son muy graciosos. Y ligado a eso, su historia es es una locura total donde un cartel extraterrestre alienígena invade la Tierra para usar a los humanos como si fueran una droga, todo lleno de un humor al borde de lo (o derechamente) bizarro.
Ahora llega “High On Life 2” que toma lo que funcionó en el primer juego y lo sube varios niveles, tanto en jugabilidad como en su narrativa, volviendo a pedir que no te tomes nada en serio, entregando una premisa que es simple y efectiva con una conspiración gigante, corporación malvada con ambiciones horribles y un montón de mundos rarísimos por recorrer, todo envuelto en un humor que no se guarda nada.

Una secuela que no se queda en repetir, expande ideas y afina la experiencia para que todo fluya mejor. Así que si te va la comedia negra y la acción sin filtro, “High On Life 2” probablemente sea uno de esos títulos que jugarás de corrido solo para ver hasta dónde llega la locura, el cual ya se lanzó oficialmente en PC, Xbox Series X|S y PlayStation 5, siendo un título de Xbox Play Anywhere y disponible para jugar desde el primer día con Xbox Game Pass Ultimate y PC Game Pass.
Fama, caos y un plan tan ridículo que duele
Para empezar y hablando de su trama, si no jugaste el primero, debes saber que en esa aventura salvaste a la humanidad y de paso te hiciste famoso por accidente, y en la secuela vuelves a ese personaje mudo que ahora vive la vida de estrella intergaláctica. Esto significa que pasas viviendo entre entrevistas, fans, comerciales y una agenda llena de eventos donde cualquiera te puede pedir un autógrafo. El inicio te muestra esa rutina de celebridad como para que sientas lo mucho que cambió la vida del protagonista, y luego te la voltean en dos segundos, porque claro, aquí nada queda tranquilo mucho tiempo.

Esto ya que en la trama de “High On Life 2” hay una megacorporación llamada Rhea Pharmaceutical que tiene un plan tan macabro que parece broma de mal gusto y básicamente, quieren convencer al Congreso Galáctico de que los humanos no valen mucho y transformarnos en una especie de “recurso” para sus medicinas. Sí, lo dicen en serio dentro del juego, pensando en criar humanos como si fueran ganado para procesarlos y, en ese contexto entra Lizzie, tu hermana, que dejó de ser un personaje de relleno y se convirtió en activista a full, la cual descubre el asunto y la etiquetan de ecoterrorista.
Ahí, debemos intentar salvarla, pasando de ser el héroe estrella a ser el criminal más buscado de la galaxia por intentar meterse contra otra cazarrecompensas, haciendo que ahora medio universo está persiguiéndote mientras tratás de limpiar tu nombre y, de paso, frenar que te conviertan en pastillas.
Una historia que funciona porque mezcla lo personal con lo ridículo, presentando la motivación clara de salvar a tu hermana, exponer a la corporación y claro, sobrevivir, donde a la vez todo se cuenta como si fuera una comedia negra. El juego está repleto de golpes de humor, situaciones absurdas y diálogos que no se privan de decir lo que muchos piensan en voz alta, lo que hace que la trama no se sienta pesada aunque el tema de corporaciones que deshumanizan a la gente sea oscuro. Esto, ya que el juego lo presenta con sarcasmo y exageración, y esa mezcla le da ritmo y ganas de seguir.

“High On Life 2” en definitiva tiene una narrativa que mezcla acción y sátira con una personalidad enorme, haciendo además te hace sentir la montaña rusa de la fama, te pone en contra de una corporación que parece salida de una pesadilla burocrática, y te da herramientas absurdas para solucionarlo todo a balazos y con humor, que es parte del siguiente punto, la jugabilidad.
Más que un shooter, una locura genial
Sobre sus mecánicas, “High On Life 2” demuestra que realmente es donde se pone bueno, porque como dije en la introducción de esta reseña, toma la base del primero y empujándola hacia lo inesperado, con situaciones que cambian todo el tiempo, logra que de verdad en ningún momento del juego te aburras. Y es que lo genial es que no todo es correr y apretar el gatillo, ya que te obliga a pasar de resolver un misterio a pelear por un cajón de estacionamiento, de perseguir a alguien por un crucero de lujo alienígena a lanzarte en patineta por las cloacas.

Alineado a esto, la movilidad cambió la forma de pelear, la patineta es una delicia ya que puedes grindear, usar ganchos y moverte con velocidad por el mapa, lo que convierte los enfrentamientos en algo más dinámico, casi como un skater armado que surfea el campo de batalla. Los jefes traen ideas originales (hay uno que te obliga a jugar un minijuego estilo arcade dentro de la pelea) y varios encuentros rompen la rutina de “entra, dispara, gana”.
Lo que se roba el show son las armas ya que dije y al igual que en al primer juego, acá no son objetos, son personajes completos. Las Gatlians hablan entre ellas, se pelean, te animan, te regañan y hasta cuentan dramas personales mientras vos vas reventando aliens. Por ejemplo tiene la que es ultra confiada y te impulsa, la que es como “papá responsable” y habla de sus “hijos” (sí, las balas), y la que anda media depresiva por un divorcio de pistolas, lo que suena ridículo, pero funciona porque el guion está muy bien escrito y las voces le dan vida a cada línea. Como el protagonista no habla, las armas terminan siendo la voz del juego y eso crea momentos muy cómicos, porque en plena balacera puedes terminar riéndote por un comentario que no esperabas. Respecto a esto, debo comentar que el guion está lleno de este tipo de líneas ligadas a las armas que mantienen la risa durante todas las 12 o 13 horas de la campaña.

Aun así, debo advertir que siento que por ahora, ya que quizás se pueda arreglar con parches futuros, hay cosas que no son perfectas, ya que la sensación de disparo a veces no tiene la contundencia que uno espera; los enemigos no siempre reaccionan como deberían y eso baja un poco la satisfacción en ciertos tiroteos.
Es un pero importante, pero el resto, las situaciones, el diseño de enemigos y la comedia constante, compensa totalmente este “punto bajo”.
Un espectáculo visual lleno de color, rareza y mucha personalidad
Para cerrar, en lo visual y sonoro, desde el primer momento queda claro que a “High On Life 2” no le interesa parecer realista ni sobrio, apostando todo a la exageración, y eso le juega completamente a favor. Los colores son intensos, casi chillones, los escenarios están cargados de luces neón, texturas viscosas y criaturas que parecen salidas de una caricatura para adultos con presupuesto alto. Todo se siente extraño, pero a propósito, dentro de un mundo que narrativamente y artísticamente se siente que está medio chiflado, donde la apuesta audiovisual refuerza esa idea en cada rincón.

Cada planeta tiene su propia vibra, con algunos que parecen una tienda de dulces futurista, llenos de brillos y anuncios llamativos, mientras otros son más grotescos, con superficies orgánicas y alienígenas que no sabes si te quieren vender algo o comerte. Ese contraste constante evita que la aventura se sienta repetitiva, ya que siempre hay una sorpresa visual esperando, con por ejemplo, un cartel burlándose de marcas del mundo real, un NPC diciendo algo absurdo en segundo plano, o un detalle escondido que solo ves si te detienes a mirar con calma. En este aspecto, “High On Life 2” es de esos juegos que premian la curiosidad y si te gusta explorar sin prisa, vas a encontrar pequeños chistes y situaciones que no son obligatorias, pero que suman mucho al encanto general.
El apartado sonoro acompaña de manera muy sólida, donde los efectos son exagerados y encajan perfecto con el tono caricaturesco, entregando disparos que suenan potentes aunque no sean hiperrealistas, explosiones llamativas y sonidos viscosos que casi puedes imaginar. La música sabe cuándo subir la intensidad y cuándo dejar espacio para que los diálogos brillen, un trabajo de voces que de paso, es uno de los puntos más fuertes del juego. Se nota que el elenco se divirtió grabando cada línea ya que a mi parecer, los gritos, los comentarios sarcásticos y los intercambios entre armas suenan naturales dentro de la locura que propone el mundo.
Y es que como pasa en juegos con buenos elencos que de verdad se entregan por completo a los proyectos, muchas veces los diálogos, y en este caso los chistes, funcionan no solo por lo que se dice, sino por cómo se dice.

En conclusión, creo que “High On Life 2” es de esos títulos que sabe perfectamente a lo que viene y la verdad es que le echa muchísimas ganas para lograrlo, así que si tienes ganas de jugar es algo que ponga la comedia, la locura y el tener una personalidad arrolladora por encima de todo lo demás, aquí te la vas a pasar increíble. Desde el primer minuto te das cuenta de que el guion viene con todo; las voces de los personajes hacen que las bromas aterricen perfecto y todo este universo está lleno de ideas súper creativas que te mantienen bien enganchado.

Título que como adelanté, ya está disponible en PC, Xbox Series X|S y PlayStation 5, siendo un título de Xbox Play Anywhere y disponible para jugar desde el primer día con Xbox Game Pass Ultimate y PC Game Pass.
Agradezco a Xbox y compañía por el código entregado de “High On Life 2” (y la paciencia) para poder jugarlo y así contarles mi experiencia en esta reseña.

