El dicho “es tan mala que es buena” ha sido siempre usada en clásicas películas de mala calidad, que se convierten de culto e incluso, guardado casi religiosamente para algunas de ellas.
Ese tipo de cintas que en buen chileno uno dice: “oye, p#t4 la w34 mala”, mientras no podemos dejar de verla e incluso, disfrutarlas.
Es lo que como muchos quienes usan redes sociales diariamente y son amantes del cine ya sabrán, está pasando con la nueva adaptación de La Guerra de los Mundos, inspirada en la célebre obra de H.G. Wells y que aterrizó hace días en el catálogo de Prime Video, con la expectativa de reavivar el interés por uno de los relatos más influyentes de la ciencia ficción.
Sin embargo, en lugar de generar admiración o intriga, la producción dirigida por Rich Lee se ha convertido en blanco de duras críticas por parte de la audiencia y de la prensa especializada.
Pero ante todo, generando mucho interés, justamente por un hecho casi impensado en estos días.
Esto, ya que la recepción ha sido especialmente severa en Rotten Tomatoes, donde debutó con un lapidario 0% de aprobación, cifra que posteriormente subió apenas al 4%.

Esta puntuación la ubica oficialmente en la lista de las 100 peores películas de todos los tiempos según el portal, categoría reservada para producciones con menos del 3% de valoración y un mínimo de 20 reseñas registradas.
Las críticas al formato y la ejecución
El principal reproche recae sobre la forma en que se narró la historia. La película adopta el formato “screenlife”, un recurso en el que toda la acción transcurre a través de pantallas y dispositivos digitales, una decisión que, según los espectadores, eliminó cualquier rastro de tensión o dinamismo.
La revista Variety llegó a describirla como “dos minutos de anuncios para ver otros 90 minutos de lo que sería un largometraje publicitario ciento por ciento de Amazon”.
La audiencia en redes y plataformas de crítica ha coincidido en calificar las actuaciones de monótonas y la trama de vacía, al punto de “ensuciar” el género de ciencia ficción.
Lejos del dramatismo que el título promete, varias secuencias supuestamente tensas han resultado involuntariamente cómicas, generando una avalancha de memes que han amplificado la notoriedad de la cinta.
Una premisa curiosa que no cuajó
El elenco, encabezado por el rapero Ice Cube en el papel de Will Radford y Eva Longoria como Sandra Salas, cuenta también con Clark Gregg, Andrea Savage, Henry Hunter Hall, Iman Benson, Devon Bostick y Michael O’Neill.
La trama sigue a Radford, un analista de ciberseguridad del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos que detecta señales de un posible ataque alienígena.
En esta reinterpretación, los extraterrestres no buscan destruir ciudades ni someter a la humanidad. Su objetivo es devorar datos almacenados en los centros de información del gobierno estadounidense, para lo cual han desarrollado un virus biológico-informático que debe ser cargado físicamente en los servidores subterráneos.
Y como sucede muchas veces, la película ha ganado popularidad justamente, por su mala calidad y ejecución de ideas que a mí personalmente, me parecen interesantes.
Pero lamentablemente nada funciona y es tan así, que partes que deberían ser dramáticas dan mucha risa, y han sido foco de innumerables memes que son de verdad muy graciosos.
Para finalizar, es muy pronto para saberlo, pero creo que quizás se vuelva una película de culto porque en serio “es tan mala que es tan buena”.
Algo que no mencionó a la ligera, ya que han habido cintas muy buenas de este año que no he vuelto a ver por, por ejemplo, desinterés, pero esta ya me la he repetido unas tres veces, todo por culpa de los memes y los chistes que han salido.
Y lo mas llamativo e irónico de todo, es que el “tagline” de la cinta reza: “Es peor de lo que piensas”, lo que me ha hecho pensar que todo esto quizás, estuvo planeado.