Es increíble cómo una película puede ganarse nuestro cariño casi al instante, y lograr conectar con el público de una manera tan profunda, incluso cuando muchos entrábamos a la sala con un montón de dudas sobre lo que íbamos a ver, cómo lo hizo “Toy Story 5”. Siendo muy honesto, creo que la idea de una quinta entrega nos hacía pensar a varios que la saga debió quedarse tranquila en su gloriosa y perfecta trilogía, y los primeros avances nos daban un poquito de miedo al mostrar que quizás otra vez, tocarían el tema repetitivo de los juguetes siendo reemplazados por algo más nuevo.
Sin embargo, el estudio me tapó la boca al entregarnos una historia súper inteligente, hecha con un amor inmenso hacia la idea original y que nos regala momentos que definitivamente vamos a guardar en el corazón para siempre. Es una de esas veces donde se demuestra por qué son uno de los mejores y más queridos estudios de la animación, agarrando algo que parecía destinado a fallar y convirtiéndolo en pura magia que vuelve a enamorarte de Pixar, cuando creías que ya no tenían cómo sorprenderte.

En esta ocasión, la trama de “Toy Story 5” nos pone en un escenario muy actual y que a muchos nos toca de cerca, especialmente a los padres, ya que el propósito de los juguetes favoritos de toda la vida, se ve amenazado por la llegada de Lilypad, una nueva tableta electrónica que entra a la casa con ideas muy disruptivas sobre lo que es mejor para la diversión de la pequeña Bonnie. Lo genial de todo esto es cómo la película aborda el uso de las pantallas en los niños, porque en lugar de caer en el típico cliché de tratar a la tecnología como un monstruo o un demonio que arruina infancias, lo maneja con una empatía y madurez tremenda.
Como alguien a quien le encantan los videojuegos, y ha visto eternamente por décadas como este y otros entretenimientos digitales son caricaturizados en por ejemplo, reportajes de noticieros, me pareció brillante que mostraran este tema como una responsabilidad compartida entre los padres, las plataformas de redes y los propios creadores, dejando un mensaje súper potente y hasta educativo que pocas veces vemos manejado con tanta asertividad en el cine, familiar y de otros géneros, de hoy en día.
Pero lo que de verdad hace que todo en esta historia funcione a la perfección es el cambio de roles en nuestro querido grupo de amigos, porque ahora es Jessie quien toma las riendas del protagonismo y se echa al hombro toda la inmensa carga emocional de la película de una manera simplemente maravillosa. Algo que también de forma muy inteligente y bien lograda, en “Toy Story 5” se lleva a cabo de manera totalmente orgánica y ni por asomo se puede acusar de algún tipo de inclusión forzada. Ver a Woody y a Buzz dando un paso al costado para convertirse en unos compañeros de apoyo fabulosos tiene todo el sentido del mundo, demostrando que ellos entienden perfectamente que la hermosa etapa con Andy ya cerró hace tiempo y que es momento de dejar brillar a otros.
Todo esto se eleva muchísimo gracias a un elenco de voces que hace un trabajo que no deja de sorprender, teniendo al trío original de vuelta (en su idioma original), con Tom Hanks como Woody, Tim Allen interpretando a Buzz Lightyear y Joan Cusack como Jessie, pero además sumando nuevos personajes que gracias a su importancia en la trama, se vuelven memorables dentro de cómo se desarrolla esta. Dentro del reparto, destacan a Greta Lee como Lilypad y Conan O’Brien como Smarty Pants, haciendo de forma personal una mención llena de amor a la genial y adorable Melissa Villaseñor como Karen Beverly.

Además, para los fans más dedicados, “Toy Story 5” se da el lujo de cerrar y explicar un detallito sobre Buzz de la primerísima película que siempre me pareció un error de guión o que no estaba explicado, resolviéndolo con una astucia tremenda para encajar todo sin arruinarle la sorpresa a absolutamente nadie. Y también se le da un cierre super emotivo a la historia de uno de los personajes principales mientras visita un lugar de su pasado, el cual me dejó con un nudo en la garganta y que juntos, de ahora en adelante, me harán ver de diferente manera las anteriores cintas.
Visualmente, estamos frente a una completa belleza cinematográfica que le saca todo el provecho posible a la tecnología de gráficos 3D más moderna, pero teniendo muchísimo cuidado de no perder nunca esa esencia clásica y los diseños entrañables que nos enamoraron del mundo de Toy Story desde la primera vez. Hay escenas que son una verdadera locura visual, como unas secuencias de noche que incluyen a todo un ejército de figuras de Buzz y que nos regalan pura magia nostálgica súper bien lograda, o esos momentos bellísimos donde usan cosas tan simples como un árbol y el paisaje alrededor para contarnos lo que están sintiendo los personajes sin necesidad de palabras.

A esto hay que sumarle unas ideas súper creativas donde por fin nos muestran de forma gráfica y hermosa cómo se ven los mundos imaginarios de los niños mientras inventan historias usando a sus juguetes, algo que te hace pensar por qué no se les ocurrió hacerlo así antes. Y claro, toda esta maravilla visual viene cobijada por la infaltable y ganadora banda sonora de Randy Newman, sumando además una preciosa canción original producida e interpretada por Taylor Swift, que le da un toque muy fresco y especial a la aventura.
Para terminar, esta nueva aventura de “Toy Story 5” me gustó tanto, que me atrevo a decir, aunque a algunos les suene a una completa locura o herejía, que la pongo al ladito o incluso un escalón más arriba que la tercera parte en mi ranking personal de favoritas de toda la saga. Una verdadera montaña rusa donde reí a carcajadas y lloré como me encanta hacerlo en una sala de cine, sin ningún tipo de vergüenza y entregado a la experiencia, incluso llevándome a soltar por varios momentos esos típicos lagrimones mientras sonreía de felicidad cinéfila, logrando que mi corazón de fan quedara llenito de ese amor que solo estas películas saben provocar.
Tanto así, que contando de mi experiencia viéndola en una Avant Premiere de hace una semana, les debo decir que apenas terminó la película y antes de que comenzaran a rodar los créditos, los asistentes la aplaudimos y gritamos inmediatamente, como soltando de alguna manera todo lo que nos hizo sentir y vivir dentro de aquella sala de cine.

Así, aunque tenga ciertos detalles que siento no echan a perder ni un segundo la experiencia, “Toy Story 5” es no sólo una recomendación para los que le han tenido cariño a esta saga, sino a todos los amantes del cine, porque se mete de lleno en las mejores películas de este 2026.


