“La Guerra De Los Últimos”, el nuevo thriller dirigido por Ridley Scott, llegó a las principales salas del país este pasado jueves 27 de agosto y aunque tiene algunos puntos bajos, creo que es una experiencia maravillosa. Película que aunque tiene todo el sello de este legendario director, quien se siente cómodo contando estás historias de ciencia ficción, nos regala un film algo distinto a lo conocido en su vasto catálogo.
Basada en el bestseller de Peter Heller (“The Dog Stars”), la película protagonizada por Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Allison Janney, Benedict Wong y Guy Pearce se podrá disfrutar a partir de mañana solo en cines, donde las imágenes espectaculares, las secuencias de acción impactantes y el singular estilo visual de Ridley Scott cobran una dimensión especial.
Ambientada en un futuro no muy lejano, la historia sigue a Hig (Elordi), un joven piloto que, junto a Bangley (Brolin), un militar experto en supervivencia, ha construido un refugio eficiente pero aislado en un despiadado mundo postapocalíptico, hasta que una misteriosa transmisión de radio lo impulsa a aventurarse en lo desconocido en busca de la esperanza y la humanidad en las que aún cree.
Y cuando hablo de que se siente algo diferente a otras películas de Scott, me refiero a que en la mayor parte de su metraje, “La Guerra De Los Últimos” mantiene un tono muy pausado e íntimo, donde, por lo menos en mi caso, logramos conectar con los protagonistas y su vida diaria en este mundo post apocalíptico. En ese sentido, celebro al 100% la elección de su elenco, destacando dos duplas, la de Josh Brolin y Jacob Elordi, quien se luce en esta película, como también la de Elordi y su perro compañero de aventuras.

Es que pienso que esta es una de aquellas cintas donde la relación con la mascota no solo nos hace vivir que este ser en realidad no es aquello, sino que es un real compañero o hermano, sino que justamente por eso, nos hace recordar a la que tenemos diariamente nosotros mismos con nuestros parientes peludos, en mi caso mi gata María Paz. Claramente, esto gracias a un gran trabajo de producción, pero sobre todo por el desempeño actoral de quien, como mencioné, es el protagonista de “La Guerra De Los Últimos”, Jacob Elordi, al que en serio, cada 15 o 20 minutos me daban ganas de saltar de mi butaca para ir a darle un abrazo y así, acompañarlo e intentar ayudarlo a superar todo los que transmite hacia nuestro lado de la pantalla.
Además, debo destacar una hermosa dualidad que nos regala esta “La Guerra De Los Últimos” de Ridley Scott, quien me hizo vivir una experiencia llena de tomas majestuosas donde nos muestra el estado del mundo, muchas de ellas desde o mostrando los vuelos del avión Cessna del protagonista, pero al mismo tiempo sin dejar de lado lo íntimo que mencioné, y que me hizo vivir diferentes emociones, algunas de ellas bastante agradables. Incluso cuando aquello se rompe con algunas escenas de acción, una en especial que de verdad no entendí para nada y se siente muy fuera de lugar, y unas buenas dosis de humor que siempre se agradecen y aterrizan bastante bien.

Creo que como se puede ver en las críticas que ya se han revelado durante la semana, “La Guerra De Los Últimos” es una película que dividirá al público, siendo en mi caso uno de los que la recomienda. Esto, porque estoy en la vereda de quienes les encantó y, como un reconocido llorón entre algunos de mis amiwitos de otros medios, me hizo soltar algunos lagrimones en varios momentos.
Pero en general, y sobre todo al salir de la sala, me dejó con un sentimiento maravilloso de haber visto una película que me repetiré decenas de veces en el futuro y que envejecerá muy bien.

