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    Bernardita Nassar, actriz de ‘Las Mujeres de mi Casa’: Nace una estrella

    La actriz de la extraordinaria cinta chilena ‘Las mujeres de mi casa’, que se puede ver ahora en el Festival de cine en Red, hace un debut a lo grande en el cine nacional. Con estudios de teatro musical en Estados Unidos, y una desconocida carrera de doble de acción, Bernardita llegó a Chile para sacar la voz. Y lo hace a lo grande.

    Son contadas las veces en que uno tiene la oportunidad de presenciar cuando un talento nacional se da a conocer en cine o en —merced de los tiempos que corren—, el streaming. Este tipo de florecimiento, de despliegue de talentos que se conjugan en una gran interpretación dramática, la hallé en la valiosa película ‘Las mujeres de mi casa’, en la actuación de Bernardita Nassar. Una brillante actriz de veinte años, que hace su debut en la ópera prima de la directora Valentina Reyes, y que resulta en su conjunto, una delicada pieza del mundo femenino, que fue galardonada con el Premio del Público en el último Sanfic

    Bernardita Nassar, interpreta a la hija de una mujer que tiene los pies demasiado pegados a la tierra  (Trinidad González), es nieta de una mujer volátil, que camina por las nubes (Grimanesa Jiménez) y ella, la nieta: Una joven taciturna que parece estar, realmente interesada en nada, pero cuya presencia y punto de vista marca el tono de este estudio honesto de la sicología de tres mujeres que viven en una casa de Ñuñoa: Residencia que es el motor invisible de la historia.  

    —Lo primero. Cómo te cayó el reconocimiento que esta película, que es chiquita y de una historia femenina muy a flor de piel, haya ganado el premio del público en el Sanfic, el festival más importante de Chile. 

    —Una locura. Esta es la primera película de la directora, pero también mi primera experiencia audiovisual. Había tenido otras experiencias, pero bueno nada como de esta magnitud, como de enfrentar un personaje, de poder desarrollarlo y su historia, su psicología.  Y no sé, nunca pensé que íbamos a ganar. Fue una sorpresa maravillosa, fue increíble. Y bueno, con todo este contexto de pandemia, que todo es tan extraño y a través de la pantalla, creo que eso fue mejor y nos jugó a favor ¿no? Porque hizo que Sanfic llegara a muchas personas porque era todo online.  Pero sí, fue maravilloso haber ganado. Fue una sorpresa para mí y para todo el equipo. Cuando me llamó la Vale (Reyes) para decirme “¡Ganamos!” todos estábamos emocionadísimos. Creo que es algo inédito o algo que no esperábamos teniendo en consideración que era la primera experiencia de muchas. Entonces fue un trabajo arduo, un trabajo súper detallista, pero también con mucha inocencia. Diría que estábamos por primera vez enfrentando un proceso así y eso se vio reflejado en la película. 

    —¿Cómo fue para ti la construcción de tu personaje? Tu interpretas a la hija de esta casa, a la generación más joven. No creo que seas millennial, sino Centennial.  Trinidad González es tu mamá, que esta preocupada de sus quehaceres prácticos y tu abuela la interpreta Grimanesa Jiménez, alguien que esta muy anclada en el pasado y que muy en el mundo artístico y tu personaje es la bisagra entre las dos…

    —Con Leonor (su personaje) me pasó algo muy particular. Sentí que Leonor se fue rebelando ante mí. Fue un proceso muy natural y de descubrimiento muy bello. Al principio, me dijeron que había quedado, me mandaron el guion y este era muy extenso donde pude conocer mucho de ella. También hablando con la Vale  (Reyes, directora de ‘Las mujeres de mi casa’), entendiendo también que mucho de esta película es su propia historia y que Leonor era el punto de vista de ella. Entonces conociendo a Vale más profundamente y bueno, a medida que Leonor se fue revelando ante mí, yo me empecé acercar a ella, pasando tiempo en Ñuñoa. 

    Yo la verdad no soy ñuñoína, pero ahora sí. Pero cuando estábamos grabando la película, estaba cerca, en Plaza Italia. Entonces pasear mucho por el sector, darme cuenta y crearme una opinión sobre todo lo que cuenta la película, del paso del tiempo y de cómo se van transformando los espacios, como se ha ido transformando Ñuñoa con todos los proyectos inmobiliarios, entender qué significa eso, ese apego emocional que uno tiene hacia ciertos lugares, las historias y los barrios con historia. 

    —Sólo para aclarar: Ñuñoa es una comuna de Santiago de espacios y arquitectura más o menos de barrio clásico y en la ultima década ha sido invadida por proyectos inmobiliarios que no respetan demasiado el sentido clásico de la comuna. 

    —O sea, es que es muy lindo eso, porque por lo general no se habla de los lugares como parte de las identidades de las personas, necesariamente, los físicos. A raíz de eso, también conocí mucho a Leonor a medida que fue conociendo la casa. Cuando vi su pieza por primera vez… Como actriz, yo por lo menos, me sumé al final, cuando comenzó el rodaje, pero entendí que estaba entrando a un equipo que conocía a estos personajes desde hace mucho tiempo y que los habían estado desarrollando desde hace tiempo. Entonces, el equipo propio me fue revelando quién era ella y cuál era la visión que ellos tenían de ella. También el cambio de look me ayudó mucho a sentirla. Yo tenía el pelo más largo que esto y me lo cortaron hasta acá (hace el gesto que indica un poco más abajo de los hombros) y me lo tiñeron rosado. Mi abuela está con Alzheimer y se juntó este rodaje y esta historia cuando estaba pasando por un proceso emocional súper parecido a lo que Leonor pasa (con su propia abuela). 

    —Claro, porque en la película podemos ver que el personaje de Grimanesa Jiménez, que es tu abuela, empieza a pasar por un proceso de perdida de memoria y parece ser que es Alzheimer y eso te tocó personalmente ¡Uaaau! Las coincidencias y sincronías ¿No? 

    —Sí, las coincidencias. Eso me ayudó mucho a conectarme mucho con la sensación de cuando las personas se van desvaneciendo ¿no? 

    —Hablando un poco sobre eso, la relación madre e hija con el personaje de Trinidad González. Es una relación súper fuerte la que ustedes tienen ahí. O sea, más que una relación de madres con hijas, es la relación puesta en duda desde las hijas hacia las madres ¿No?

    —Sí, hay un cuestionamiento constante. Yo creo que hay un cuestionamiento desde la juventud hacia lo que representa esa generación, de los ‘Baby Boomers’. Que son la generación Post-dictadura (risas). Entonces es ver cómo estas nuevas generaciones ven estas diferencias y van generando estos roces, de nuevos pensamientos, de los miedos que las generaciones mayores pueden traer o imponer y las generaciones nuevas tratan de romper esos miedos, esos estereotipos. 

    —Hay momentos de la película que son súper orgánicos y que hablan de cotidianidades.  Por ejemplo, cuando comparten el baño, cuando están en la mesa conversando, es como si uno hubiera puesto una cámara tipo documental y estuviera registrando la vida diaria de alguien, no una ficción. 

    —Me gusta esa visión que tiene la Vale de hacer cine o lo que ella demostró en esta película, que es como un extracto de la vida cotidiana. No necesariamente una historia tan espectacular, tan fuera de lo que viven las demás personas, lo que vive todo el mundo. Trabajar con la Trini y con la Grimanesa fue un honor. Nunca pensé que me iba a tocar pasar por un proceso de construcción de relaciones tan interpersonales, tan complejas, con tanta historia y tener la oportunidad de trabajar con actrices de tanta carrera y qué admiro muchísimo. Puro aprendizaje la verdad. No queda nada más que absorber como esponja. Aprender y escuchar, para mí eso fue fundamental. 

    —Lo curioso de tu carrera es que vienes de otra experticia. Estudiaste en Estados Unidos, corrígeme si me equivoco o dame más detalles, teatro musical. ¿Cómo pasas del teatro musical, como fue ese entrenamiento en Estados Unidos, a caer en el drama? Es muy loco ese viaje. 

    —Sí, fue un salto. Estudié en Estados Unidos teatro musical específicamente. Igual siento que en Estados Unidos, a pesar que la carrera se llama ‘Teatro musical’, de todas maneras te preparan para hacer una actriz que va a entrar en una industria que te pide muchas cosas. Yo tenía clases de actuación frente a cámara. Además de mis clases de canto y de baile y de interpretación de la canción y de todos las habilidades que se necesitan para estar en un musical. A pesar de que tuve clases de actuación frente a la cámara, claramente ese no era el foco de la carrera y yo nunca me adentré en ese mundo, siempre fui muy teatro musical, me encanta ese género, y desde que llegué a Chile que me he desarrollado en eso, en realidad. 

    He estado en muchos musicales: canto, bailo. De hecho, soy profesora del Club del teatro musical del Nido de Águilas y siempre estoy rodeada del mundo de los musicales y haber saltado al lenguaje audiovisual fue una experiencia. Porque es otra cosa. En el teatro musical, uno siempre está rodeado de actores cantantes y luego uno entra a este ecosistema audiovisual, con los camarógrafos, los sonidistas y empezar a entender cuál es el rol que cumple cada uno fue un desafío. Pero muy lindo, un viaje de entregarse, soltar y aprender. 

    —Y respecto de eso, de lo que estás haciendo o vas a hacer en el teatro musical ¿Me puedes contar cuáles serian tus proyectos en Chile en ese sentido? 

    —Trabajo con una compañía de teatro que se llama Darshan Teatro y con esta compañía estamos trabajando en un montaje de ‘El violinista en el tejado’, que va a estar en el Teatro Municipal de Las Condes en algún momento, porque con esto de la pandemia, todo es un poco incierto. Teníamos nuestro estreno en abril de este año, y claramente llegó la pandemia y el coronavirus y todo se tuvo que posponer hasta nuevo aviso y por lo que se cree, estaríamos estrenando en abril del próximo año. Pero ese es el siguiente proyecto musical que vamos a estar mostrando y esta bellísimo y hemos hecho un trabajo con Daniel Muñoz, con Sara Pantoja, con la Su Hidalgo, con Pancho Baragoitia, muchos actores que admiro muchísimo y que estoy agradecida de trabajar con ellos. 

    —En ese sentido, tú te estás involucrando más no sólo en el teatro musical, sino en el audiovisual chileno. En esta película además hay un tema súper importante que tiene que ver con la voz de las mujeres, la emoción de las mujeres, las ideas femeninas. 

    —Creo que la película es feminista. Esta contando todo desde la perspectiva de la mujer, son dinámicas femeninas, son personajes fuertes, independientes, que tienen su propio mundo y como tú dices, no hay figuras masculinas. La mamá tiene en algún momento una pareja, pero no se ve. El drama o el rollo del personaje no esta girando en torno de una figura masculina y eso, en mi opinión, es muy refrescante, pero también rescatar que, entendiendo de que soy nueva en el mundo del audiovisual y estoy recién entrando, siento que como se están llevando la cosa, como que la brújula se esta tirando para ese lado y están saliendo un montón de actrices, de voces femeninas, no solamente en lo audiovisual, sino en lo teatral y en la música. Estamos en un momento femenino. Y ser parte de eso, es muy bello, poder aportar y hacer este movimiento y esta voz femenina más fuerte. 

    —Claro, pero me encanta que esto se esté abriendo y haya más presencia y más voces, especialmente femeninas ¿Que te parece? 

    —Sí. Y también desde el LGBTQ+. Creo que las voces que están contando historias y que se están haciendo escuchar se han diversificado y es muy interesante ver, por ejemplo, ‘El príncipe’, ‘La Jauría’ como ver cómo estamos viendo el mundo a través de los ojos de personas distintas y visiones diferentes. Porque siempre, por mucho tiempo, estuvimos viendo las cosas desde una perspectiva masculina, caucásica, heteronormada y creo que es enriquecedor, no hace nada más que bien para nuestra sociedad poder ver el mundo con los ojos de otra persona que es distinta. Creo que nos hace más empáticos y que para el proceso que estamos viendo en el país ahora con el estallido y ahora que vienen las votaciones. Estamos tratando de construir algo nuevo. Creo que la empatía es un lugar por donde comenzar. 

    —Bueno, creo que tú tienes otra experiencia desde el mundo del arte, donde has sido sumamente empática, porque te pones en los zapatos y en el riesgo de otras personas. Has sido como ‘doble de acción’ ¿no?

    —Bueno. En Estados Unidos en la carrera, nosotros teníamos muchos ramos distintos. Uno se va armando la malla. Y salió la oportunidad de tomar clases de ‘Stage Combat’.  En estas clases te enseñan a ocupar armas, a pelear con espadas, con cuchillos y todo pensando en, por ejemplo, en el caso de que te toque hacer un ‘Shakespeare’ y que haya una escena donde hay una pelea de espadas. O que te toque hacer un personaje en ‘Game of Thrones’ o en una serie donde necesitan tener… porque claro, hay grandes ‘Stands’ o ‘Dobles de riesgo’ que son casi karatekas impresionantes, pero también hay mucho de ese trabajo que el actor puede hacer si tiene el conocimiento. Entonces, tomé estos ramos, me gustó mucho y me interesó un montón. Y seguí investigando y especializándome. De hecho, tome un curso y me certifiqué en pelea de espadas.

    —Como las del Rey Arturo. Qué increíble 

    —Me certifiqué. Bueno, los certificados duran un año y medio y luego vencen, porque no pueden correr el riesgo que alguien con un certificado de hace 10 años diga “No, si yo sé” y hace cuantos años que no practica.  Se van venciendo y uno tiene que ir renovando. El mío esta vencido, porque en Chile no lo puedo renovar. Pero, cuando llegué a Chile de vuelta, a mi me encantaba hacer esto de las peleas y del doble y empecé a averiguar quien era la persona que hacía dobles de acción, o de riesgo en el país, y así llegue a Wernher Schurmann.  Y él tiene un equipo de luchadores y gente muy bacán, y hacen dobles de riesgo en muchas producciones chilenas. Y Wernher Shurmann me conoció y me empezó a llamar para proyectos y me tocó ser la doble de riesgo de María Valverde (Actriz Española) en una película que se va a estrenar ahora en Netflix  llamada ‘Distancia de rescate’ que se grabó en el sur de Chile. Tenía que hacer una escena dentro de un auto que giraba y tenía que pegarme en la parte de al frente. También tenía que romper un vidrio con un palo y meter la mano y abrir la puerta por dentro.

    —¿Fuiste doble de manos? 

    —Sí, fui doble de manos y bueno, adentro del auto que me grababan como pegándome en la cabeza. Pero si, no pueden hacer que la actriz corra el riesgo de romper un vidrio, meter la mano por adentro y poder hacerse un corte y bueno, lo hice yo. 

    —Entonces, podrías perfectamente trabajar con Ernesto Díaz, el director de ‘Kiltro’ y otras películas de acción, con Marko Zaror, nuestra estrella de artes marciales en Chile. 

    —Yo feliz. Me encantaría. Me encanta. De hecho, trabajé con Marialy Rivas (‘Joven y Alocada’) en un teaser de ‘Talita Kum’, que es un proyecto que está trabajando con ‘Fábula’ que se trata de monjas peleadoras y luchadoras, defensoras de La Paz.  Y que bueno, ahí me toco ser una monja peleadora y tuve que pegarle a un gallo gigante y era como ocho veces yo y lo tiraba de un camión y como que lo noqueaba y a mí me encanta. 

    —Qué bacán lo que me cuentas. O sea, igual has estado de alguna manera, conectada con esto del audiovisual y hasta que ¡Voilá! llegaste y aquí estas. Bienvenida y gran debut en la actuación. ¿Cómo te tomó por sorpresa el buen recibimiento de la crítica y del jurado? ¿Qué has planificado para tu carrera como actriz ya de lo audiovisual? ¿Cómo está eso? 

    —Estoy abierta. Abierta y expectante.  Pero es un mundo en que toda actriz sueña con ser parte. Tener la oportunidad de desarrollarse en el mundo audiovisual es de un privilegio y una suerte que me siento extremadamente favorecida. De haber tenido la oportunidad de protagonizar una película, de desarrollar un personaje bien distinto a mí. Yo con la Leonor teníamos muchas cosas en común, pero en personalidad somos bien distintas. Yo soy súper risueña, bien extrovertida y la Leonor es mucho más introvertida, tiene un mundo interior muy desarrollado. Tener la posibilidad de desarrollar un personaje, enfrentar a un personaje que es distinto a ti, ver las similitudes y hacerlo en una película, me siento absolutamente afortunada. 

    Y en cuanto a que viene en el futuro… Como ya dije, expectante, feliz de que si vienen nuevas cosas, recibir todo lo que se venga. Me encanta todo lo que se esta haciendo en Chile, creo que estamos siendo pioneros en muchas cosas, en los actores, en las actrices; en los directores; las directoras; las producciones que se están haciendo acá. 

    Ernesto Garratt
    Ernesto Garratthttp://www.nerdnews.cl
    Guionista, escritor, periodista y crítico de cine. Ganó el Premio Marta Brunet a la Mejor Novela para Jóvenes del Ministerio de Cultura con Allegados (Editorial Hueders, 2017). Es autor del libro Tardes de cine (Ediciones B, 2012) y de Casa Propia (Hueders, 2019), esta última novela ganadora de los Premios Literarios de la Municipalidad de Santiago. En el año 2011 recibió el premio del Santiago Festival Internacional de Cine por su apoyo a la difusión periodística y crítica del cine chileno. Fue Editor del Área de Documentales de La Red. En la actualidad es Director de Nerdnews.cl y ejerce la crítica de cine en medios como radio ADN y NerdNews.cl. Sus últimas novelas son Error de Continuidad (Áurea Ediciones, 2020) y Educación Universitaria (Hueders, 2023).

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