La inteligencia artificial comienza a dar un nuevo paso dentro de las empresas: pasar de responder preguntas y generar recomendaciones a ejecutar tareas directamente. Sistemas que agendan, actualizan un CRM, hacen seguimiento, recuperan clientes o gestionan campañas abren una nueva discusión: qué parte de la operación puede quedar en manos de la IA.
Responder una consulta, resumir información o sugerir qué hacer son capacidades que hoy están disponibles en prácticamente cualquier herramienta de inteligencia artificial. El cambio que comienza a tomar fuerza en las empresas está un paso más adelante: que la IA pueda hacer el trabajo.
Ese fue uno de los principales temas de Inside Vambe 2026, encuentro realizado el 20 de agosto de manera simultánea en Santiago y Ciudad de México, donde se abordó el avance de sistemas de IA proactiva capaces de integrarse a las herramientas de una empresa y ejecutar tareas dentro de su operación.
“La inteligencia artificial ya dejó de ser una conversación sobre el futuro. Hoy está transformando la forma en que las empresas operan, venden y se relacionan con sus clientes”, señaló Nicolás Camhi, CEO y cofundador de Vambe.
La diferencia está en lo que ocurre después de una interacción. Mientras una herramienta tradicional de IA puede responder una pregunta o entregar una recomendación, un sistema proactivo puede tomar esa información y actuar: agendar directamente en un sistema, actualizar un CRM, generar una cotización, recuperar un carrito abandonado, hacer seguimiento a un cliente que dejó de responder o derivar un caso al ejecutivo adecuado.
Vambe, que actualmente trabaja con más de 2.300 empresas en Latinoamérica, define este modelo como un sistema de trabajo con IA proactiva, conectado a canales como WhatsApp, redes sociales, web y llamadas, además de las herramientas que las compañías ya utilizan en su operación.

De responder a ejecutar
La diferencia entre ambos modelos fue uno de los puntos centrales de Inside Vambe. En una plataforma tradicional con IA, la persona sigue teniendo que ejecutar: pregunta, recibe una respuesta o recomendación y luego realiza la acción. En un sistema de trabajo, en cambio, la tecnología cuenta con canales, herramientas, conocimiento y datos que le permiten completar parte del proceso.
Actualmente, la tecnología presentada por Vambe puede ejecutar más de 60 acciones distintas de manera autónoma, entre ellas agendar una hora, buscar un producto, armar un carrito, enviar un link de pago, gestionar una devolución o volver a contactar a un cliente que dejó una conversación inconclusa.
La proactividad es otra de las diferencias. Estos sistemas no necesariamente esperan una instrucción para actuar. Pueden detectar un cliente que dejó de responder y volver a contactarlo, recordar una solicitud pendiente o identificar cambios en determinados indicadores y proponer una acción.
Este avance amplía el alcance de la IA hacia tres áreas que están directamente conectadas: marketing, ventas y postventa.
Del anuncio a la postventa
Durante Inside Vambe, la compañía presentó además Vambe Ads y Vambe Service, dos desarrollos que extienden esta lógica hacia distintas etapas de la relación con un cliente.
Vambe Ads conecta la inversión publicitaria con lo que ocurre después del clic, siguiendo el recorrido desde un anuncio hasta una conversación y una eventual venta. Además, utiliza información de compradores reales para retroalimentar plataformas como Meta y Google. Según datos presentados por la compañía, este modelo ha permitido reducir hasta en 42% el costo por lead.
Vambe Service, en tanto, aborda lo que ocurre después de la venta y va más allá de responder consultas. Permite medir tiempos de respuesta y satisfacción, asignar automáticamente casos a los equipos según disponibilidad y carga, hacer seguimiento, detectar problemas que se repiten y activar procesos de recompra.
“La lógica detrás de estos desarrollos es conectar procesos que tradicionalmente funcionan por separado. La información generada desde la atracción de un potencial cliente puede continuar en la venta y posteriormente en la postventa, permitiendo que la IA ejecute acciones durante distintas etapas del proceso”, indicó Nicolás Camhi, CEO y cofundador de Vambe. Agrega que el avance hacia sistemas con mayor autonomía abre también una discusión sobre el rol de las personas, donde a medida que la tecnología asume tareas operativas, los equipos pueden concentrarse en aquellos casos que requieren criterio, estrategia o mayor intervención humana.

