Desde que los videojuegos se han convertido en un tipo de entretenimiento que no solo los llamados “gamers” practica, sino que cualquier persona e incluso, siendo vistos para muchos como manifestaciones artísticas o culturales, las adaptaciones de videojuegos al cine han acaparado más atención y son esperadas por una audiencia más amplia.
Y junto a esto, para bien o para mal porque hace que se intente elevar la vara, siempre han sido un terreno complicado, especialmente cuando hablamos de clásicos como los juegos de peleas que marcaron a toda una generación en las salas de arcade. Es el caso actual de la nueva película de “Street Fighter”, que llega con la ambición de romper esa maldición y entregar una experiencia llena de acción, nostalgia y puro entretenimiento para los fans y parte del público general.
Como indica su distribuidora, ambientada en 1993, los distanciados Street Fighters Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo) se ven obligados a volver al combate cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para el próximo Torneo Mundial de Luchadores: un brutal enfrentamiento de puños, destino y furia. Pero detrás de esta batalla real se esconde una conspiración mortal que los obliga a enfrentarse entre sí y a los demonios de su pasado.
Y si no lo hacen, ¡se acabó el juego!
Cinta que pude ver en una Avant Premiere llena de gente disfrazada de los personajes que (al igual que yo) han sido seguidores de la saga, en mi caso desde el estreno en máquinas arcade, lo que para mi es genial porque me permite entregar mi experiencia en la sala más que una crítica hecha y derecha, como siempre digo, con alicate y destornillador en mano.
Sobre todo en películas como estas que aunque entretenida y con buenas ideas, es bastante irregular en varios aspectos, pero que son detalles que de seguro a muchos fans no les generarán problema ya que para la gran mayoría de los gamers, creo superará por completo sus expectativas, demostrando que cuando se hacen las cosas con respeto al material original, el resultado es bueno para el público objetivo.
Desde el primer minuto la historia sabe exactamente hacia dónde va y te mantiene enganchado combinando humor, momentos de verdadera emoción y escenas de combate que son entregadas con una muy buena puesta en escena. Se nota el cariño al videojuego que creo es el más conocido, “Street Figther 2”, ya que en cada detalle no huye del aspecto ni del estilo clásico de ese título, entregando una propuesta fresca, súper entretenida y con un ritmo que por gran parte de la dos horas de metraje, nos mantiene atentos.
Dentro de esta idea, uno de los grandes aciertos es la química entre los actores que interpretan a Ryu, Ken y Chun-Li, junto al dearrollo dde la relación entre ambos personajes, además de usar un recurso del que podría sonar a spoiler, y por eso no lo detallo, pero que entra en los momentos exactos y funciona de maravilla. Aquí, como indiqué, destaca la dupla principal de personajes masculinos, que en una especie de ying y yang mantienen una constante batalla de hermanos, siendo Ken el personaje cómico y Ryu el que con más calma busca la redención.

Además, debo dar mi personal admiración a Callina Liang, quien interpreta a Chun-Li, ya que no solo destaca por su belleza y simpatía, que han sido un punto de atención de muchos de nosotros durante la promoción de la cinta, sino que también porque su personaje es uno de los hilos centrales de la trama, y la actriz lleva esta tarea de forma genial, llenando la pantalla con su carisma cada vez que aparece.
Pero lamentablemente no todo es perfecto, siendo uno de los puntos más débiles de la película su villano, M. Bison, que es una caricatura boba y hasta en algunos momentos bastante incómoda (o cringe como “dicen los lolos”, con gesticulaciones raras que probablemente se conviertan en memes, y además sin llegar a transmitir el verdadero peligro ni la contundencia física que requería el eterno antagonista de todos los personajes de la saga “Street Fighter”.
Además, aunque como dije, en gran parte la película nos mantiene entretenidos, al entrar al tercer acto la historia empieza a contarse en varias subtramas de una forma bastante inconsistente y que de hecho, termina por generar un poco de desinterés en lo que está ocurriendo en ellas.

De todas formas creo que los jugadores perdonarán todo aquello, porque “Street Fighter” es una cinta pensada en alegar el corazón nerd a los fans de la saga, y lo hace, especialmente porque su apartado visual y sonoro es una verdadera fiesta para la comunidad de jugadores.
“Street Fighter” llegó este jueves a las principales salas chilenas, siendo una recomendación para los seguidores de esta franquicia de juegos de pelea, llena de fanservice bien ejecutado, el cual quizás termine encantando a este público y respondan en taquilla, haciendo que confirmen pronto “Street Fighter” 2.

